Los contaminantes conocidos como "sustancias químicas para siempre", que no se descomponen en el medio ambiente, se acumulan en el organismo y pueden ser tóxicos, se han encontrado en altos niveles en miles de lugares del Reino Unido y Europa, según ha revelado un importante proyecto cartográfico. Dos PFAS se han relacionado con toda una serie de problemas de salud. El PFOA se ha relacionado con cáncer de riñón y testículos, enfermedades tiroideas, colitis ulcerosa, colesterol alto e hipertensión inducida por el embarazo. Los PFOS se han...
Un nuevo estudio gubernamental estima que al menos el 45% del agua del grifo del país podría estar contaminada con una o varias formas de PFAS. Estas sustancias químicas artificiales -de las que hay miles- se encuentran en todo tipo de lugares, desde utensilios de cocina antiadherentes hasta alfombras resistentes a las manchas o fuentes contaminadas de alimentos y agua. Se descomponen muy lentamente, acumulándose en las personas, los animales y el medio ambiente con el paso del tiempo.
En plena ofensiva de la industria contra la prohibición de los llamados 'químicos eternos' en la UE, esta investigación transnacional'ForeverLobbying Project' desvela miles de documentos inéditos que prueban décadas ocultando la toxicidad de los PFAS y su relación con el cáncer. España los busca ahora en personas y en el agua potable. España los busca ahora en personas y en el agua potable.
Están en el aire. Están en el agua. Están en los alimentos que consumimos. Y ahora, están en nuestra sangre. Se trata de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) o sustancias químicas "para siempre", que componen el plástico y nunca se degradan. Se han relacionado con numerosos problemas de salud: contaminan el delicado equilibrio del microbioma intestinal, causan asma y otras enfermedades pulmonares, y ahora están en nuestro torrente sanguíneo, donde son difíciles de eliminar, pero donar plasma o, en menor medida, sangre, l
Un estudio de la EHU concluye que los niveles de los compuestos PFAS encontrados en menores de Urola y Goierri no suponen riesgo grave para la salud. En cuanto a los impactos de los PFAS sobre la salud, el estudio evaluó posibles riesgos hepáticos y de desarrollo y concluyó que, en general, no hay señales de peligro inmediato. «No tenemos evidencias de concentraciones preocupantes de PFAS en la población estudiada. Sin embargo, esto no significa que dentro de 10 años el riesgo vaya a bajar. Lo que no parece preocupante ahora podría serlo en un