Una encuesta de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) desvela que hay 595 plazas vacantes, sin ningún profesional médico -pediatra o de otra especialidad- por las condiciones precarias que ofrecen las comunidades autónomas. En la presentación, se ha hablado de colapso y déficit. Un déficit histórico. La asociación, que agrupa a más de 5.000 pediatras de AP de toda España, calcula que, en la actualidad, faltan alrededor de 1.300 pediatras en los centros de salud.
Los problemas que la Comunidad de Madrid tiene con la Atención Primaria no hacen más que agravarse. Se está quedando sin personal. Cada vez son más los profesionales que no quieren trabajar en la región. Así se evidenció hace unas semanas cuando los nuevos médicos de familia y los pediatras dieron la espalda a las plazas ofertadas por la Consejería de Sanidad. Ahora la situación se ha repetido.
La EMA ya ha dado el visto bueno a vacunar a los niños de 5 a 11 años, y en España tanto gobierno como comunidades autónomas son partidarias de inmunizarles, y cuanto antes. Pero la última palabra la tendrán los padres, que seguramente ahora se estarán preguntando: ¿Por qué voy a vacunar a mi hijo y someterle a efectos secundarios cuando los niños apenas se contagian de covid y si lo hacen la pasan leve? Los pediatras lo tienen claro: vacúnele.