Cercano a la costa de la isla de Kasos, al este de Creta en el Dodecaneso, los arqueólogos encontraron varios pecios antiguos, entre ellos un barco romano de entre los siglos II y III d.C. cuyo cargamento estaba formado por ánforas de aceite procedentes de talleres de cerámica en la península Ibérica.
En 1961, un equipo internacional llegó a las costas de Turquía para excavar el pecio bizantino de Yassi Ada. Lo que comenzó con desconfianza local se convirtió en un punto de inflexión histórico: allí se establecieron los métodos modernos de la arqueología subacuática, que transformaron el estudio de la navegación y el comercio antiguos. Os invito a leer este artículo interesantísimo sobre el nacimiento y la evolución de la arqueología subacuática.