El elevado número de electores y de países ha roto las dinámicas tradicionales y los cardenales ultiman las negociaciones en un clima de desorientación. Hay algo anómalo en este cónclave que comenzará el miércoles, respecto a los últimos, a la hora de intentar descifrarlo. Las categorías tradicionales que delinean dos bandos, conservadores y progresistas, no parecen estar funcionando para reunir apoyos en torno a un candidato.
Es habitual que a la muerte del Papa haya comentarios recordando su pontificado, unos positivos, otros no tanto. Pero hoy en día incluso los más críticos con los fallecidos recientemente deberían saber que su valoración negativa resulta exagerada y sobredimensionada si se establece una comparación con los prelados de otra época, muchos de los cuales tuvieron una vida poco edificante.