Una carta firmada por una veintena de investigadores de primer nivel en la revista Science denuncia los estudios con los que los gobiernos autonómicos de la Comunidad de Madrid, presidida por Isabel Díaz Ayuso, y Andalucía, gobernada por Juanma Moreno, quieren justificar la captura de aves cantoras silvestres bajo la apariencia de investigación científica.
Los enclaves forestales son todavía espacios poco tenidos en consideración en el ámbito de la conservación del medio ambiente, debido a su menor biodiversidad proporcional frente a las grandes áreas naturales y a su inserción en áreas agrícolas transformadas por la mano del hombre. Sin embargo, y a pesar de su reducido tamaño, normalmente menor de una hectárea, los enclaves poseen un gran valor paisajístico y ecológico pues constituyen en muchos casos, zonas de transición y dispersión de especies vegetales y refugio de fauna silvestre.
Dos estudios publicados en Current Biology demuestran que el ADN ambiental (ADNe) recogido del aire puede utilizarse como un enfoque novedoso y no invasivo para el estudio de la biodiversidad. Los hallazgos fueron realizados por dos grupos independientes de investigadores, uno con sede en Dinamarca y otro en el Reino Unido y Canadá. Ambos grupos de investigación se propusieron comprobar si el ADNe aerotransportado podía utilizarse para detectar especies animales terrestres
Como profesionales del desarrollo científico pedimos a las Instituciones Europeas y a los ministros de energía de la Unión Europea que no reduzcan los controles existentes de la protección de la biodiversidad, ni siquiera para acelerar el despliegue de las energías renovables. La normativa actual prohíbe el deterioro de las especies, los hábitats y lugares de la red Natura 2000, así como el estado de las aguas superficiales y subterráneas. Prohibiciones que tienen unas contadas y estrictas excepciones (artículo 6.4 Directiva 92/43 y artículo 9…
Varias organizaciones vecinales y ecologistas, incluidas asociaciones vecinales de Madrid, han alertado este lunes de que los "desbroces indiscriminados" en la capital ponen en peligro la biodiversidad urbana y amenazan el horizonte de una ciudad sostenible. "Con la llegada de la primavera y las abundantes precipitaciones, la ciudad de Madrid está ante una 'explosión vegetal'", ha subrayado Ecologistas en Acción en un comunicado secundado por otras organizaciones que insisten en que el desbroce es una práctica "altamente contaminante".
Las abejas, junto con otros polinizadores, desempeñan un papel básico en el sostenimiento de la biodiversidad y la estabilidad de los ecosistemas. Su actividad va mucho más allá de la producción de miel, ya que estos pequeños insectos son indispensables para la polinización de una amplia variedad de cultivos y plantas silvestres. Sin su presencia, muchos hábitats naturales y la productividad agrícola se verían seriamente amenazados.
La pérdida de biodiversidad es una de las mayores amenazas para el equilibrio ecológico del planeta, y revertirla requiere una estrategia global con acción local. En Argentina, un grupo de expertos liderado por una figura clave en la conservación internacional trabaja en conjunto con instituciones científicas, gobiernos y comunidades.
En la actualidad, la ecología marina se posiciona en el centro de la conversación científica y social por su papel crucial en la gestión y protección del medio ambiente. Las costas españolas y sus entornos marinos han sido testigos de avances, reconocimientos y proyectos que buscan no solo salvaguardar la biodiversidad, sino también fomentar una mayor conciencia y formación sobre la importancia de los océanos.
Se llama ‘Rugulopteryx okamurae’, procede de Asia, y su retirada de las playas comienza a ser un gasto extra difícil de asumir para los ayuntamientos de Málaga y Cádiz
Los jardineros de Vitoria-Gasteiz llevan casi tres meses en huelga y las flores y hierbas han colonizado la ciudad. Lo que el ayuntamiento vive como un conflicto político y los trabajadores como una reivindicación de derechos, aparece para otros como una oportunidad para repensar la manera en la que se gestionan los espacios verdes de la capital alavesa.
Son apenas las 7:00 a.m. y catorce niños, entre los seis y los 10 años, avanzan por un estrecho sendero en la vereda Fátima, al occidente del Huila. Llevan cuadernos y pequeños frascos de recolección. Acompañados por su profesora Maristerlia Ortigoza, la caminata de este día tiene un objetivo muy claro: llegar hasta la quebrada Barbillas para realizar una inspección manual y recolectar macroinvertebrados acuáticos, o “bichitos”, como ellos los llaman, que permiten determinar la calidad del agua.