Son muchas las especulaciones que se vienen dando sobre posibles estrategias, o falta de ellas, por parte del hegemón imperial, Estados Unidos, para intentar preservar su dominio mundial. Desde quienes sostienen alegremente que en su enfrentamiento con Irán -que es de larga data pero se acentúa ahora- EE.UU. “ya perdió la guerra”, hasta los que nos hablan de la hecatombe nuclear que estaría cerniéndose sobre la formación persa y sobre buena parte de Asia en general.
En lo que podría ser la declaración de mayor repercusión política realizada en años por un congresista estadounidense en ejercicio sobre la situación de los enclaves españoles en el norte de África, el representante republicano Mario Díaz-Balart ha afirmado que Ceuta y Melilla «no se encuentran en el territorio geográfico de España», sino «en el territorio de Marruecos», y que su destino «se establece, se negocia y se debate entre amigos y aliados».
Estados Unidos ha designado oficialmente a Marruecos como país prioritario en el programa “Alimentos para el Progreso” para el año fiscal 2026, en una decisión que confirma el fortalecimiento de las relaciones agrícolas y comerciales entre Rabat y Washington. El anuncio, realizado por el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA), sitúa al Reino entre un grupo reducido de países beneficiarios de esta iniciativa estratégica.
El primer testigo de la vista oral ha sido Víctor Ábalos, hijo del ex ministro de Transportes, que ha negado que su padre aceptara de la trama un piso en La Castellana: "Me dijo que era una estafa, que había un okupa".
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha confirmado contactos con el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, aunque ha aclarado que tales mensajes no constituyen una «negociación» con un país en el que, ha espetado, Teherán no tiene «ninguna confianza».