Las próximas décadas estarán protagonizadas por misiones de retorno de muestras de varios cuerpos del sistema solar. En el último año hemos visto a la sonda Hayabusa 2 regresar con trozos del asteroide Ryugu y a la Chang’e 5 con las muestras más jóvenes de la Luna. Y, por supuesto, ya que apuntamos al cinturón principal, ¿por qué no traer una muestra del mayor asteroide, el planeta enano Ceres? La sonda Dawn descubrió que Ceres es un pequeño mundo fascinante que muy probablemente tuvo un océano interior en el pasado.
Los investigadores de la NASA han dado en llamar Bart a un deslizamiento en el planeta enano Ceres por su parecido con la cabeza alargada del hijo de Homer Simpson. (De esta manera se supone que en todas las páginas aparecerá la noticia de que Bart Simpson ha sido encontrado en el planeta enano Ceres)
La sonda espacial Dawn, que desde 2015 se encuentra orbitando Ceres, ha detectado materia orgánica en dicho cuerpo del cinturón de asteroides. El descubrimiento indicaría que este planeta enano tiene una historia química más compleja de lo que se le suponía.
El planeta enano Ceres puede estar a cientos de millones de millas de Júpiter, e incluso más lejos de Saturno, pero la tremenda influencia de la gravedad de estos gigantes gaseosos tiene un efecto apreciable en la orientación de Ceres.
El cohete Ceres-1 de Galactic Energy sufrió un fallo en su etapa final durante un lanzamiento desde el desierto del Gobi, lo que provocó la pérdida de tres satélites. El lanzamiento del cohete Ceres-1 de la empresa Galactic Energy culminó con la pérdida de tres satélites tras un fallo en la etapa final del vuelo. La misión despegó el 10 de noviembre de 2025 a las 12:02 (hora local) desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el desierto del Gobi, con el objetivo de colocar las cargas útiles en órbita baja terrestre. Los primeros