A un 60% de los españoles sin hijos les gustaría ser padres y un 40% de quienes ya lo son querría tener más. Sin embargo, la falta de medios económicos, los problemas que se encuentran a la hora de conciliar y el hecho de no querer entorpecer sus carreteras profesionales frustran esos objetivos. La vivienda es también una de las grandes preocupaciones a la hora de formar una familia, junto con el paro y el coste de la cesta de la compra, que hacen que muchas personas se replanteen la paternidad.
El primer ministro galo inicia la campaña para advertir a los franceses y francesas de 29 años de que "el reloj biológico no perdona".Laura Baena analiza la caída de la fertilidad y el alto coste de criar a los hijos en España
A 1 de enero de 2025, el 25,1% de la población de Cataluña había nacido en el extranjero (27,3% en la provincia de Gerona), por 18,1% en el resto de España. En Madrid, el porcentaje era casi igual (24,9%). En 2024 en Tarragona la mitad de los bebés nacidos tenían un progenitor nacido en el extranjero, mientras que en Barcelona, Lérida y Gerona esta cifra superó el 50%. En la banda de 20 a 44 años, vital para la economía, y en la que se tienen casi todos los (pocos) niños que nacen, los nacidos en el extranjero sobrepasan de largo el 50% en la ciudad de Barcelona. La Cataluña del futuro no será española, pero tampoco catalana.
Las Ampas apuestan por reducir el número de alumnos por clase y la concertada reclama que cualquier ajuste atienda a la demanda de los padres. La Comunitat será bien distinta, en términos demográficos, a partir de 2030. Igual que España. La autonomía y el país envejecerán, acusando de forma clara la caída de la natalidad -que salvo algún año puntual no ha parado de bajar en los últimos ejercicios y se mantendrá hasta mediados de la próxima década- así como la pérdida de flujo migratorio.
Charlamos con Albert Esteve, doctor del Centre d’Estudis Demogràfics de la Universitat Autónoma de Barcelona, y María Sánchez, socióloga y demógrafa de la Universidad Complutense de Madrid, sobre el descenso de la natalidad.
En un esfuerzo por contrarrestar la alarmante baja tasa de natalidad y el envejecimiento poblacional, el Gobierno Metropolitano de Tokio anunció la implementación de una semana laboral de cuatro días para empleados públicos, a partir de abril de 2025. La iniciativa busca mejorar la conciliación familiar, ofreciendo a los trabajadores más tiempo para atender a sus familias sin comprometer sus carreras profesionales. Esta medida, impulsada por la gobernadora Yuriko Koike, incluye horarios flexibles y reducción de jornadas para padres con hijos...
En 2019, en España, solo nacieron 359.770 niños, un 3,5 % menos que un año antes, y el saldo vegetativo (nacimientos menos defunciones) fue negativo, murieron 57.146 personas más de las que nacieron, unas cifras que se sitúan en mínimos históricos y que no se daban desde 1941, primer año del que hay datos.
Una diputada húngara relaciona la drástica caída de la natalidad (-20%) con las "vacunas" masivas contra la COVID-19 e insta al Gobierno a investigar esta relación. Lea la historia completa en RAIR Foundation USA: https://rairfoundation.com/hungarian-mp-links-drastic-fall-in-birth-rates-to-mass-vaccinations-against-covid-video/