El Ayuntamiento de Coria del Río ha instalado la Torre de la Biodiversidad, una infraestructura que pretende ampliar la presencia de aves y murciélagos, potenciando así los servicios ecosistémicos que proporcionan estos animales como, por ejemplo, el control natural de plagas. La torre podrá albergar especies como vencejos pálido y común, estorninos, gorriones y murciélagos. Además, en su base contará con plantas autóctonas como mirto, romero, lavanda o palmito para polinizadores, que a su vez servirán como refugio de lagartijas y salamanquesa
Un equipo de investigadores chinos ha descubierto un nuevo coronavirus de murciélago que conlleva riesgo de transmisión de animal a humano, porque utiliza el mismo receptor humano que el virus que causa el Covid-19. El estudio ha sido dirigido por Shi Zhengli, una destacada viróloga conocida como la 'mujer murciélago' debido a su extensa investigación sobre los coronavirus de murciélago, en el Laboratorio de Guangzhou junto con investigadores de la Academia de Ciencias de Guangzhou, la Universidad de Wuhan y el Instituto de Virología de Wuhan.
Como reacción a la desaparición de sus presas por la tala de la selva, el murciélago brasileño Diphylla ecaudata se alimenta ahora de sangre humana. A esta conclusión han llegado Fernanda Ito, Enrico Bernard y Rodrigo A. Torres, de la Universidad Federal de Pernambuco, en Recife, basándose en el análisis de los excrementos de una guarida de ese animal.
La macabra grabación revela al murciélago como un formidable depredador, que trepó hasta 1,2 km (4000 pies) antes de lanzarse en picado a toda velocidad en busca de su presa. Al ser capturado, el murciélago le propinó un mordisco letal y los posteriores sonidos de masticación, grabados entre llamadas de ecolocalización, indicaron que el murciélago consumió al ave continuamente durante el vuelo durante 23 minutos sin perder altitud. Miles de millones de aves migran estacionalmente de noche, recorriendo largas distancias a gran altitud, y se...
La hipótesis de la que partían no era bien acogida por otros colegas ya que las aves que apuntaban que podían cazar los murciélagos podían llegar hasta un 50% del peso del nóctulo lo que combinado con su velocidad de vuelo parecía imposible. El reto era demostrarlo. Para lograrlo, recurrieron a varios métodos: cámaras enfocando a los refugios de los nóctulos, radares del ejército, grabadoras de ultrasonido sobre globos aerostáticos, GPS, etc. Pero la imposibilidad de marcar a los murciélagos con dispositivos para poder registrar sus movimient