En 50 años, 75 estudios sugieren que los niños y niñas no han cambiado sus preferencias por los juguetes(como los monos)
Hay una idea popular que está tan arraigada que, a pesar de las evidencias, continúa enquistada en nuestro pensamiento: que los seres humanos somos como pedazos de arcilla fresca perfectamente moldeables por la educación o el contexto. Sin embargo, hay muchos rasgos que vienen de serie y poco o nada pueden modularse (sin contar que esos propios rasgos moldean el contexto, a su vez).