Ojalá vivas tiempos interesantes
Asistimos a momentos interesantísimos por obra y gracia de nuestros amados líderes. Tan interesantes que aburren soberanamente. Será la maldición china, a la que me resisto a acudir, pero de verdad es que ahora mismo ha alcanzado el nivel tedioso a más no poder. El papel de la política ha quedado reducido a un juego entre jueces y letrados, mientras los electos se inhiben ante el horrible acto de tomar la iniciativa. El juego de la silla ha alcanzado cotas de sublime en lo tramposo y antidemocrático, con obras de arte kitsch como la búsqueda de puchi en maleteros ajenos. En cualquier…