La ESA ha creado el primer mapa del campo magnético de la Tierra elaborado desde el espacio con la más alta resolución jamás conseguida. Muestra las características del campo magnético con una precisión de hasta 250 km y las variaciones en el campo magnético con una precisión en los detalles superior a la de las reconstrucciones basadas en satélites realizadas hasta ahora, a partir de estructuras geológicas en la corteza terrestre.
¿Se le ocurriría a alguien asegurar un imán? ¿Cómo se hace? Para la primera pregunta, basta con echar un vistazo a la foto. No se trata de un imán cualquiera. Y tampoco es sólo uno. Se trata, además, de asegurar 10 elementos como el fotografiado, de 14 metros de alto (hay que imaginárselo: ese superimán se montará de pie) y nueve metros de ancho. Fabricados con materiales superconductores a base de niobio y estaño (Nb3Sn), su destino es el futuro reactor tokamak de fusión nuclear del International Thermonuclear Experimental Reactor (ITER)
El médico de 35 años tenía todo por lo que vivir: una carrera médica, planes para una familia y padres de apoyo. Pero Rossi * era adicto a la crack de cocaína. Había comenzado su hábito poco después de la facultad de medicina, confiando en que podía controlar la droga.
Las aves pueden sentir el campo magnético de la Tierra, y esta extraña habilidad puede ayudarles a volar a casa desde lugares desconocidos o a navegar en migraciones que abarcan decenas de miles de kilómetros. Durante décadas, los investigadores pensaron que las células ricas en hierro del pico de las aves actuaban como brújulas microscópicas. Pero en los últimos años, los científicos han encontrado cada vez más pruebas de que ciertas proteínas en los ojos de los pájaros podrían ser lo que les permite ver los campos magnéticos.
Hay pocas cosas inmutables en esta vida, e incluso aquellas que creemos que lo son a veces nos sorprenden mutando. El Polo Norte es una de ellas. Me refiero al polo norte magnético en esta ocasión, no al continente que llamamos Ártico o Polo Norte (de la deriva continental ya hablaremos otro día). El caso es que el polo norte magnético, el punto hacia el que apuntan siempre nuestras brújulas y que utilizan los más sofisticados sistemas de posicionamiento como nuestros GPS y otros sistemas de satélites, ya no está donde estaba antes.
El campo magnético de la Tierra hace algo más que mantener las agujas de las brújulas apuntando en la misma dirección. También ayuda a preservar la pequeña atmósfera que sustenta la vida en la Tierra, desviando las partículas de alta energía y el plasma que emite regularmente el Sol. Los investigadores han identificado un posible planeta del tamaño de la Tierra en otro sistema solar como principal candidato a tener también un campo magnético: YZ Ceti b, un planeta rocoso que orbita alrededor de una estrella situada a unos 12 años luz
Los científicos afirman que Marte sufrió un periodo de gran actividad geológica hace aproximadamente 3500 millones de años, siendo más extendido y vigoroso de lo que se afirmó en un principio por los astrónomos y que guardaría sorpresas. El estudio arroja la posibilidad de que los restos observados de esta actividad podrían ser el análogo más cercano en el planeta a los escenarios de origen hidrotermal de la vida propuestos para la Tierra.
Científicos estadounidenses han detectado una señal de radio repetitiva procedente de un planeta situado a 12 años luz de la Tierra. Estas ráfagas de radio coherentes de 2 a 4 GHz proceden de un exoplaneta conocido YZ Ceti (YZ Cet) que, además, tiene características similares a las de nuestro mundo. La señal, de acuerdo al trabajo publicado en la revista Nature Astronomy, podría ser indicativa de la existencia de una atmósfera y un campo magnético, un hallazgo que no se había logrado hasta ahora en planetas de tipo rocoso.
Para determinar el vínculo de ambos componentes, los investigadores usaron datos de los últimos 540 millones de años, donde uno presentaba los niveles de oxígeno en el tiempo, empleando elementos como el carbón fosilizado, mientras que el otro documento mostraba la intensidad del campo geomagnético a partir de huellas magnéticas conservadas en rocas.
Nuestro recién descubierto y prometedor sistema solar “gemelo” con sus siete planetas orbitando una enana ultrafría llamada TRAPPIST-1, ha sido considerado como un mundo potencialmente habitable en el Universo; lleno de agua líquida, climas templados y a tan sólo 39 años luz de distancia. Pero cuantos más datos recogemos, menos habitable parece este sistema. TRAPPIST-1 es demasiado activa y peligrosa, siendo fundamental que estas tierras potencialmente habitables tengan una magnetosfera.