M1 Pro y M1 Max, dos versiones del chip M1 que mantienen la misma microarquitectura del modelo original, pero que, a la par, son sensiblemente más ambiciosos que este debido a la forma en la que implementan los tres subsistemas fundamentales de estos SoC: la CPU, la GPU y la memoria unificada que actúa como punto de encuentro de los principales elementos funcionales de estos chips. Según Apple sus procesadores M1 más potentes igualan el rendimiento de un chip x86-64 de última generación para ordenadores portátiles consumiendo un 70% menos.
ún estamos a la espera de recibir los primeros benchmarks de los nuevos chips M1 Pro y M1 Max de Apple (no tardaremos demasiado sabiendo que se lanzan la semana que viene), pero podemos ir haciendo ciertas comparativas que ya demuestran que el esos chips van muy, muy en serio. Una de ellas lo deja claro: el chip M1 Max tiene más potencia de computación bruta que la PlayStation 5. Son 10,4 teraflops confirmados por Apple frente a los 10,28 teraflops oficiales de la consola de Sony. El topa de gama de los MacBook Pro podría ejecutar sus juegos
Ya tenemos una extensa review de un procesador Apple M1 Max (y del M1 Pro), pero nos centraremos en el modelo tope de gama, el cual hace uso de 10 núcleos que ahora conocemos que llegan divididos tres clústers: 2x de de alto rendimiento con una frecuencia Turbo de 3228 MHz que cae a 3132 MHz con dos núcleos activos y 3036 MHz con 3 o 4 núcleos activos, mientras que el tercer clúster hace uso de 2 núcleos de bajo consumo a 2064 MHz. Estos se acompañan de al menos 16 GB de memoria LPDDR5 @ 6400 MHz con un ancho de banda de 204 GB/s.
El concesionario alemán Mint Classics, especialista en coches clásicos, ha descubierto una auténtica joya del automovilismo escondida en un garaje, con una generosa capa de polvo acumulada durante más de tres décadas. Hablamos de un BMW M1 de 1981, que fue abandonado un año después de su fabricación en un triste garaje italiano con únicamente 7.392 kilómetros en el odómetro.
Este año 2020 que ahora acaba ha sido terrible en muchos apartados, pero paradójicamente ha sido un año espectacular para el mundo de la tecnología. Hemos asistido a doce meses frenéticos en los que ha habido pequeñas y grandes revoluciones, pero la planteada por Apple con sus chips M1 ha sido sin duda la mayor de todas ellas.