La batería de ion-litio, que a medio y largo plazo abrió la era de los ordenadores portátiles y los smartphones, cumplirá en unos meses 25 años. Una candidata prometedora a reemplazarla algún día, la batería de aire-litio, empieza a ganar puntos de la mano del grafeno, ese material prodigioso premiado por el Nobel de Física en 2010. Un equipo de investigadores de la Universidad de Cambridge lo ha usado con éxito en un experimento que, a largo plazo, servirá para crear nuevas baterías para coches eléctricos y hacerlos circular durante más tiempo
La Generalitat de Cataluña, las administraciones locales y el sector energético han constituido la Mesa de impulso al autoconsumo fotovoltaico en Cataluña, un instrumento que «debe servir para proponer soluciones para resolver las barreras que actualmente dificultan la instalación de sistemas que permitan que los ciudadanos generen su propia electricidad de origen renovable». Y para ello tiene previsto, entre otras cosas, subvencionar baterías de ion litio para que los hogares autoconsuman su propia energía.
Desde que Sony las comercializó en 1991, estas han impulsado desde el explorador de Marte Curiosity hasta los móviles que todos llevamos en el bolsillo. Hace 25 años que se comercializaron, pero esta tecnología sigue siendo viable: Se cargan rápidamente, tienen una gran densidad de carga, son ligeras y en general son bastante seguras. Sin embargo, el número de cargas que soportan es muy inferior al de otras tecnologías que por lo generar son más baratas. Además están fabricadas con materiales inflamables y esto las hace propensas a incendios o
Un equipo de investigación de la Universidad de Maryland (UMD) ha creado una celda de batería con un voltaje de 5,3 voltios capaz de alcanzar una densidad de energía de 720 Wh/kg, tres veces superior a las actuales.
La empresa japonesa Kyocera, apoyará al fabricante de baterías 24M, del que es uno de sus principales inversores, en la puesta en marcha de una instalación piloto para la fabricación de celdas de iones de litio semisólido para baterías de almacenamiento estacionario. Las celdas de iones de litio semisólido ofrecen una densidad de energía superior a los 280 Wh/kg.
El metal blanquecino es imprescindible para la elaboración de baterías y sistemas de almacenamiento de energía en el sector de las renovables. Bolivia presenta una de las mayores reservas del planeta, lo que ha llevado a algunos analistas a señalar a este elemento como uno de los detonantes del golpe de Estado contra Evo Morales. Pero, ¿hasta qué punto una materia vinculada al crecimiento verde puede desestabilizar economías?
Antes de que se empezasen a fabricar baterías de litio ya se fantaseaba con la idea de poder hacer baterías de litio. La razón es que el litio es un metal que tiene tendencia a desprenderse de su electrón más externo. Al fin y al cabo, la electricidad es el tránsito de electrones, así que para producir electricidad necesitamos sustancias que tiendan a desprenderse de ellos.
El equipo de la empresa china Brighsun New Energy, ha confirmado importantes avances en sus trabajos con las baterías de litio-azufre (Li-S) que después de ocho años de investigación ha dado como resultado los primeros prototipos funcionales que sobre el papel muestran unas capacidades asombrosas.
Un problema técnico persistente es que cada vez que se instala una nueva batería de iones de litio en un dispositivo, se pierde hasta una quinta parte de su capacidad de energía antes de que el dispositivo pueda recargarse por primera vez. Eso es cierto ya sea que la batería esté instalada en una computadora portátil, una cámara, un reloj de pulsera o incluso en un vehículo eléctrico nuevo.
En la industria fabricante de baterías de vehículos eléctricos están de enhorabuena. En Reino Unido ha sido recientemente hallado un gran suministro de litio con el que se podrá llegar a extraer anualmente un total de 4.000 toneladas de este material.
El litio, material clave para la transición al coche eléctrico, está desatando la discordia en Cáceres. La concesión de la mina San José de Valdeflores, que aspira a convertirse en la segunda mayor de toda Europa con una extracción de 20.000 toneladas anuales, ha derivado en un conflicto legal entre las empresas involucradas y las autoridades locales.