Es 1980. Un joven de 27 años e investigador de inteligencia artificial del 'Massachusetts Institute of Technology' (MIT) está en el laboratorio de ciencias computacionales de la Universidad de Carnegie Mellon. Precisamente en esos momentos un profesor ya tiene conocimiento de errores en una impresora que les había dado dolores de cabeza a él y al resto del Laboratorio de IA del MIT durante los últimos meses.
Microsoft Open Source es el nuevo sitio de la empresa de Redmond en el que el público puede navegar a través de todo el ecosistema de código abierto que han estado construyendo en los últimos años. La web no solo muestra los proyectos open source de Microsoft sino que cuenta con secciones para colaborar con la comunidad, descargar herramientas, explorar su código, y hasta encontrar oportunidades de trabajo.
Hace un año, en una entrevista, Linus Torvalds habló sobre los usos comerciales del open source y su sostenibilidad, y aprovechó para comentar sobre cómo siempre ha estado en contra de las formas "más extremas de software libre", y de cómo tanto él como Linux, fueron una gran parte de lo de "cambiarse de marca" para empezar a usar 'open source' en su lugar.
Unos años atrás nos llegan a decir que Microsoft cede su cartera de patentes para la defensa de Linux y no nos lo creeríamos. Sin embargo, la empresa acaba de sumarse al consorcio Open Invention Network (OIN) y ahora más de 60.000 patentes que tienen en su cartera podrán ser utilizadas libremente por todos sus miembros. Un paso más que demuestra el amor de Microsoft hacia Linux y el Open Source. Microsoft tiene en su propiedad un sinfín de patentes relacionadas con Linux.
Microsoft ama el Open Source, Microsoft ama a Linux… Frases como esas o muy parecidas han salido de Redmond en los últimos tiempos, tal y como lo hicieran antes otras con un significado diametralmente opuesto. ¿Qué ha cambiado? El mundo. Hoy Open Source es sinónimo de innovación y no hay gran empresa que quiera perder la oportunidad de medrar en este nuevo panorama. Microsoft tampoco. Tal vez el gigante del software nunca llegue a ser una compañía Open Source, pero que van en serio con lo que hacen es difícil negarlo.
Tener acceso al código de otros desarrolladores es una ayuda enorme, pero ahora un estudio de la Comisión Europea informa que el Open Source permite ahorrar miles de millones de euros cada año. En estos días donde las instituciones europeas debaten sobre soberanía digital, el software libre se erige como un componente crítico para ayudar a reducir la dependencia económica respecto a otras potencias.
Una nueva variedad de tomates llamada Sunviva tiene una licencia Open-Source. Eso quiere decir que la planta está protegida, pero cada uno puede plantarla e incluso ganar dinero con ella. Nadie podrá patentar esta variedad ni ninguna otra que provenga de ella. La iniciativa tiene lugar porque las grandes multinacionales se han dedicado a patentar semillas que no pueden ser usadas libremente.
Si eres desarrollador y pasas la mayoría de tu día frente a una pantalla escribiendo y revisando lineas y lineas de código, es probable que tengas una tipografía favorita y que elegir la correcta sea importante para ti. Después de todo, vives en un mundo de letras y números, que se vean bien es justo y necesario.
Mucho ha cambiado desde que Steve Ballmer calificó a Linux como "un cáncer" en 2001. Microsoft ha admitido que estaba equivocado sobre el código abierto, después de que la compañía luchara contra él y contra Linux durante años en el apogeo de su dominio de los ordenadores personales. El ex CEO de Microsoft, Steve Ballmer, calificó a Linux como "un cáncer que se adhiere en un sentido de propiedad intelectual a todo lo que toca" en 2001.