Fernando Alonso y Toyota hicieron historia y se llevaron la victoria en las 24 horas de Le Mans. El trazado de La Sarthe le debía una a Toyota y pudo saldar su cuenta. Dominio de principio a fin, sin rival y con la única intriga de algún fallo en el prototipo que no llegó. Los dos monoplazas japoneses estuvieron intercambiándose el liderato de parrilla pero finalmente el ritmo de Alonso, Kazuki Nakajima y Sebastien Buemi se impuso y el asturiano ha podido tachar de su lista una de las pruebas pendientes para la Triple Corona.
Diez vueltas y un tiempo: 3:21.468. Esa es la tarjeta de visita de Fernando Alonso en la sesión matinal del único test de las 24 Horas de Le Mans 2018. Suficiente para liderar y demostrar que pese a ser su estreno en la mítica pista de La Sarthe, el asturiano no tiene muchos problemas de aclimatación. El piloto de McLaren en F1 está apuntado en los dos coches de Toyota, pero por la mañana sólo ha pilotado el que compare con el japonés Nakajima y el suizo Buemi.
El preparador americano es conocido por haber creado auténticas bestias del asfalto a partir de los no menos prestacionales Corvette desde mediados de los años 80. También tuvo su división de competición que, hasta 2021, tomaba por ejemplo parte en el ADAC Masters con el español Albert Costa como uno de sus pilotos. No obstante, su proyecto más ambicioso pasaba por conquistar Le Mans en la categoría absoluta entre los años 1996 y 1997, algo que no salió del todo bien y en el que, todo sea dicho, la FIA tuvo algo que ver.
Desde que 'No Man's Sky' fuera anunciado, y se desatara toda su polémica alrededor, procuré mantenerme al margen. Quería que el tiempo pusiera las cosas en su sitio, que pasara esa oleada de "hype" como se suele decir, y así observar los hechos con retrospectiva.