Científicos han creado un mapa detallado de la Vía Láctea usando 2 de los mayores radiotelescopios totalmente orientables del mundo ubicados en Alemania y Australia. La investigación analizó el hidrógeno -el elemento atómico neutro más abundante en el espacio y el principal componente de las estrellas y las galaxias- a través de todo el cielo en un estudio conocido como HI4PI. Todo un logro ya que "El ruido causado por los teléfonos móviles y las estaciones de radiodifusión contamina estas débiles emisiones". En español: goo.gl/TTUp1j
Para el agujero negro supermasivo en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, ha pasado mucho tiempo entre cena y cena. El Telescopio Espacial Hubble de la NASA ha descubierto que el agujero negro comió su última gran cena hace unos 6 millones de años, cuando consumió una gran cantidad de gas circundante. Después de la comida, el atosigado agujero negro eructó hacia fuera una burbuja colosal de gas que pesa el equivalente de millones de soles y que ahora se expande hacia arriba y abajo del centro de nuestra galaxia.
La Tierra se encuentra en el supercúmulo de Laniakea, una agrupación de varios supercúmulos de galaxias relativamente próximos entre sí. Uno de ellos es el supercúmulo de Virgo, en el cual nos encontramos. Dentro de este supercúmulo se puede distinguir un grupo más pequeño de galaxias llamado Grupo Local al cual nuestra Vía Láctea pertenece junto con Andrómeda, la Galaxia del Triángulo y varias galaxias satélites. La Vía Láctea es una galaxia espiral grande y la Tierra se encuentra en uno de los brazos denominado brazo de Orión.
La Vía Láctea parece una estructura relativamente plana cuando se contempla en luz visible. En rayos gamma, sin embargo, pinta una imagen diferente: dos enormes estructuras que se proyectan hacia afuera desde la protuberancia de la galaxia como un enorme reloj de arena. Llamadas las Burbujas de Fermi, estas estructuras son el resultado del agujero negro supermasivo de la Vía Láctea que se alimentó del gas interestelar en el pasado. Utilizando el Telescopio Espacial Hubble (HST), los astrónomos han determinado cuándo se formaron.
La gran mayoría de nosotros jamás ha visto un cielo inundado de estrellas, nuestros ojos han quedado ciegos, incapaces de ver más allá de una densa neblina de luz y contaminación. La indescriptible sensación de ver la Vía Láctea iluminando un cielo oscuro ha quedado reservada para unos pocos privilegiados. Miles de millones de soles bañando de fotones nuestra retinas, generando estímulos medibles en nuestros fotorreceptores, susurrando una bella historia de millones de años a nuestra corteza cerebral.
Sagitario A* es el nombre que los "terrícolas" le hemos dado al gigantesco objeto que se encuentra en el centro de nuestra galaxia. Se estima con un alto grado de certeza que Sagitario A* contiene un gigantesco agujero negro supermasivo en su interior, lo que puede inferirse por las frenéticas órbitas de las estrellas que lo rodean.
La Vía Láctea podría ser más grande de lo creído. Generalmente, se plantea que el disco de nuestra galaxia tiene entre 100 000 y 130 000 años-luz de diámetro. Sin embargo, un nuevo estudio plantea que podría ser mucho más grande...La conclusión a la que han llegado es que el disco de la Vía Láctea podría tener unos 200000 años-luz de diámetro....
La gravitación del objeto es tan grande que absorbe toda la materia de las proximidades espaciales. Un agujero negro que gira a una velocidad de casi el máximo posible y devora materia a su alrededor ha sido detectado en nuestra galaxia, informa The Hindustan Times. El análisis de los rayos X...
Los astrónomos han revelado el mapa en 3D más preciso de la Vía Láctea, un logro que promete arrojar nueva luz sobre el funcionamiento de la galaxia y los misterios del universo en general. El vasto atlas electrónico fue compilado a partir de datos reunidos por el observatorio Gaia de la Agencia Espacial Europea, que ha estado escaneando los cielos desde que despegó en 2013 desde Kourou en la Guayana Francesa. El mapa contiene suficientes detalles para que los astrónomos midan la aceleración del sistema solar y calculen la masa de la galaxia.
En el centro de nuestra galaxia, a unos 26.000 años luz de nuestro planeta madre, hay una parcela del cosmos donde la fuerza gravitatoria es tan y tan fuerte que nada, ni siquiera la luz, puede escapar de ella. Se trata del agujero negro supermasivo Sagitario A* (o SgrA*, con asterisco final, sí); un monstruoso...
Un equipo internacional de astrofísicos ha descubierto algo totalmente nuevo, oculto en el centro de la Vía Láctea. A principios de la década de 1980, Farhad Yusef-Zadeh, de la Universidad Northwestern, descubrió gigantescos filamentos unidimensionales que colgaban verticalmente cerca de Sagitario A, el agujero negro supermasivo central de nuestra galaxia.
Nuestra galaxia, la Vía Láctea, es una característica impresionante del cielo nocturno, visible a simple vista como una banda nebulosa de estrellas de horizonte a horizonte. Ahora, por primera vez, el Observatorio de Neutrinos IceCube ha producido una imagen de la Vía Láctea utilizando neutrinos, pequeños mensajeros astronómicos fantasmales.
Una nueva medición reveló que Sagitario A* (Sgr A*), el agujero negro supermasivo en el centro de la Vía Láctea, está cerca de alcanzar su límite de velocidad de giro. El estudio publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society establece nuevos valores de giro para este enigmático objeto, que comparte vecindario con la Tierra.