Sociedades médico-científicas advierten de que las pseudociencias y los movimientos negacionistas frente a la COVID-19 representan una "evidente amenaza social" y hacen un llamamiento a la responsabilidad de los ciudadanos para no dar credibilidad ni difusión a esas teorías
Nunca se aclaró a dónde habían ido a parar los 1.345 millones de pesetas (más de seis millones de euros) en préstamos que desaparecieron en la Caja Rural de Cantabria entre 1977 y 1981. Tampoco nadie pagó por ello: ni se devolvió el dinero ni hubo responsables. Los 25 procesados echaron la culpa a un muerto: el propio director de la entidad, Tomás Mier, oportunamente fallecido para los intereses de los acusados seis años antes del juicio. Una inspección del Banco de España destapó un escándalo mayúsculo en Cantabria en 1981. La entidad tenía...