Patricia Díaz ha vivido en carne propia los dos lados del maltrato. Primero su ex-pareja le agredió físicamente después de años de una convivencia muy complicada. Y, ahora, su actual pareja no puede ver a su hijo porque, según la ley, la alienación parental no existe.
En su Estrategia de Seguridad Nacional, celebra la "creciente influencia de los partidos patrióticos" como AfD, Vox o La Lega en las decisiones de la UE, a los que dará apoyo económico y cobertura política mediante think-tanks.
La madre murciana que ha usado el veto parental impulsado por Vox para vetar una visita del presidente al colegio de su hija denuncia que, tras esa decisión, los compañeros de clase de la joven la están acosando e insultando gravemente: "La llaman negra, estás loca, nombrando a mis familiares fallecidos".
El Ministerio de Juventud e Infancia ha abierto un proceso de consulta pública para reformar y ampliar la ley. Una reforma que, según ha detallado, tendrá como "elemento central" la "prohibición explícita" del Síndrome de Alienación Parental (SAP), un concepto "ampliamente desacreditado por la comunidad científica" que, ha denunciado, se ha usado como herramienta para "perpetuar dinámicas de violencia machista" y "revictimizar a las personas menores y a las mujeres", como se ha visto en España en casos como el de Juana Rivas o María Salmerón.
En un decálogo hecho público este lunes, insta a los colegios profesionales de todo el Estado a prohibir su uso y el de cualquiera de sus eufemismos en los informes de valoración. Afirma que su uso se ha generalizado en los últimos 20 años y resalta las graves consecuencias para la credibilidad de las madres y la desprotección que provoca en los hijos.
El Ministerio de Educación recurrirá inmediatamente si se aprueba el proyecto en Murcia de que los padres puedan impedir que sus hijos participen en actividades escolares relacionadas con la igualdad y la diversidad sexual: "Ante todo está el derecho de los menores a la educación integral"
Este desorden psicopatológico, que se observa en niños de padres divorciados o en procesos de disputa de la custodia, conduce a denigrar continuamente a uno de los progenitores. Los menores son las grandes víctimas. Da igual el nombre que le pongamos, el problema es que este tipo de conductas donde uno de los progenitores pone a los niños en contra del otro ocurre continuamente. Tenemos casos mediáticos como el de Rocío Carrasco, que nos cuenta cómo una de las peores cosas que ha vivido fue la separación de sus hijos y ver cómo estos [...]
La niña está ahora bajo el amparo de la Xunta de Galicia a la espera de que se llegue a una nueva sentencia sobre su custodia. Las organizaciones feministas gallegas denuncian "violencia institucional" en el proceso judicial.