"Pensábamos que sería difícil pero ha ido mejor del que esperábamos", explica la directora, que destaca el trabajo previo de concienciación tanto con los docentes -que tampoco lo pueden llevar encima- como con el alumnado. El más positivo de su balance es que el patio vuelve a ser un espacio donde se escuchan las risas, los juegos y las conversaciones frente a frente y, además, han caído en picado las interrupciones permanentes a clase y los incidentes vinculados a las redes sociales. Como mínimo en horario lectivo. "La medida está funcionando"
El pasado lunes, 10 de marzo, una alumna de primero de la ESO del Institut Torredembarra llegó a clase sin saber que la semana que empezaba se convertiría en una auténtica pesadilla. Durante el transcurso de las clases, la joven abrió un compartimento de la mochila y vio que en su interior había un cuchillo de cocina, un utensilio que había utilizado el fin de semana en una salida por la montaña