Uno de los vívidos recuerdos de mi padre de crecer como un niño judío en la Alemania nazi se refería a la horrible visita de su tío Walter una noche de 1933. Pálido como un fantasma y temblando de miedo , su tío entró en la casa llorando: "He estado ¡embrujado!" Cuando se calmó, contó que de camino a casa desde la estación de tren se encontró con un mitin nazi. Al principio temía a la mafia, pero cuando ganó cierta confianza en que su apariencia aria disfrazaría su identidad judía,una extraña sensación se apoderó de él lentamente.
Los terroristas adolescentes, envueltos en un ciberespacio de ideologías extremas, como la yihad islámica y el neonazismo, son una amenaza creciente para la seguridad de Europa. En los últimos meses, decenas de adolescentes de hasta 14 años han sido arrestados en toda Europa por planear ataques contra salas de música, centros comerciales y lugares de culto, según informó Wall Street Journal.
Dicen que el estado psicótico te impide ver la realidad hipertrofiando la subjetividad en el individuo dónde todo empiezan a ser ideas poco o nada contrastadas con lo real, con la fuerza y coherencia de los hechos. Así tenemos que después de muchos cigarrillos de la risa, mezclados con un poquito de la cosa colombiana no sin antes aderezarlo con una pizca de speed vasco, una mijilla de proclamas anarquistas, sin profundizar mucho por supuesto y algo de genotipo y fenotipo cabrón y malvado obtenemos así un individuo incapaz de aceptar responsabilidad alguna por sus fechorías dónde tranqui…