Solo vende por internet y no para de crecer. Sus prendas se producen en apenas siete días desde que se diseñan. Y el bajo precio atrae sobre todo al público joven. El gigante chino Shein es el adalid de la moda ultrarrápida. Navega a contracorriente de la búsqueda de la sostenibilidad en el mundo de la moda. Pero de momento está desbancando a sus rivales.
“Los pacientes siempre venían a través del hospital público. O sea, no venían los pacientes de la residencia, sólo nos venían cuando eran pacientes de aseguradoras y los traían las ambulancias de las aseguradoras”.