El pánico moral es una reacción colectiva exagerada ante un grupo, comportamiento o fenómeno que se percibe como una amenaza para los valores o el orden social. Durante el pánico, la gente encuentra en el "enemigo" que se señala a un chivo expiatorio que explica sus sufrimientos y ansiedades más profundas ante la ignorancia o impotencia por solucionar los verdaderos problemas que los provocan.
Presidida por un juez prevaricador. Formada solo por partidarios del Gobierno. Estudiando acontecimientos de hace noventa años. La Comisión de la Verdad es solo un acto partidista con fines propagandísticos. El de Pedro Sánchez lleva algunos años empeñado en decidir qué noticias son verdaderas y cuáles falsas. Y la semana pasada mostró una vez más cuál es su visión de las relaciones entre los hechos y la política. Anunció que el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha constituido la Comisión de la Verdad para "contribuir al
Napoleón introdujo en 1804 el Código Napoleónico, un completo y sistemático código civil sin precedentes. A menudo asistía a las reuniones del comité legislativo para asegurarse de que las leyes se reescribieran de forma clara y convincente. El código civil que elaboraron era tan impresionante que fue considerado como modelo en países de todo el mundo. El código revisó más de catorce mil decretos implantados por el gobierno revolucionario y los simplificó en una compilación de leyes.
Un médico llorando frente a la cámara, un hashtag viral (#SoyPapáNoCriminal) y una mala madre. La ‘machósfera’ fabricó el primer caso de mujer procesada por violencia vicaria. Lo que casi ninguna nota narró es esto: el hombre que la denunció sí mantiene comunicación constante con sus hijos. Videollamadas frecuentes, visitas presenciales documentadas y con testigos. Ese dato no apareció en las portadas ni en los encabezados que se hicieron virales, publicitando el “triunfo de la machósfera”. Y sin ese contexto, esta historia cambia por completo