Un estudio liderado por la Estación Biológica de Doñana ha detectado genes antiguos de perro en lobos ibéricos. Estos genes podrían contribuir a unos rasgos de comportamiento únicos respecto a otras poblaciones de lobos europeas, incluyendo su tendencia a recorrer distancias más cortas. Varios genes heredados de perros parecen mejorar además la función del sistema inmunológico, potencialmente ayudando a estos lobos a adaptarse a su entorno.