Desde el momento en que ponga el pie en suelo británico, sus datos personales podrían ser fácilmente accesibles, o incluso hackeado, por el gobierno. La nueva legislación invasiva ha sido calificada por los críticos como una de las leyes de vigilancia más extremas jamás aprobadas en una democracia.
El Consistorio alcarreño ha reclamado el cobro de más de 2.000 euros en concepto de tasas por la exhumación de una veintena de represaliados de la Guerra Civil, entre ellos el de el abuelo de Ascensión, Timoteo Mendieta.
Los investigadores detrás de este curioso descubrimiento han estado estudiando la forma en la que las inteligencias artificiales de los asistentes que hay en las diferentes plataformas móviles reconocen la voz para, a través de las conclusiones obtenidas, crear un nuevo vector de ataque para hackear estos dispositivos y acceder a sus datos.