"¡Visita Italia: Alístate en el Ejército Griego!" (II): "¡Me borro de italiano si alguien se opone a la guerra!"
Durante el verano de 1940, las relaciones italogriegas empeoraron. Los halcones de Mussolini, como Ciano, De Vecchi y Jacomoni1, adulaban al Duce sobre la fuerza militar italiana y creían que la campaña griega sería un paseo. Pero Mussolini retenía la decisión sobre el momento de atacar; no porque no quisiera la guerra o no creyera en la victoria, sino porque era consciente de que Hitler no aprobaría la acción. Y eso que no sabía que, tras abandonar la idea de atacar a los ingleses, Hitler había decidido atacar a la URSS en Mayo-Junio de 1941.2 Durante el…