A fines de septiembre de 1941, unidades de las SS y de la policía alemana, junto con sus auxiliares, perpetraron una de las mayores masacres de la Segunda Guerra Mundial. Este acto tuvo lugar en un barranco llamado Babyn Yar (Babi Yar), en las afueras de Kiev, la capital de Ucrania.
Queipo de Llano, como responsable del golpismo en el sur, fue el responsable del fusilamiento de más de 45.000 personas, entre ellas podría estar incluso el poeta Federico García Lorca. Francisco Bohórquez, su auditor de guerra, fue quien ordenó la ejecución de las sentencias