Un nuevo experimento con memorias cuánticas demuestra que la energía puede alterarse a distancia sin viajar, apoyando una antigua teoría no local que nunca se había comprobado en laboratorio.
Hace unos 2500 millones de años, el oxígeno libre, también conocido como O2, comenzó a acumularse en cantidades significativas en la atmósfera de la Tierra. Este fue un evento crucial que preparó el terreno para el desarrollo de formas de vida más complejas en nuestro planeta en evolución. Los científicos llaman a este fenómeno la Gran Oxidación, o GOE (Great Oxidation Event) por sus siglas en inglés.
El programa potenciará las investigaciones y desarrollos vinculados a esta ciencia para no perder el tren de avances fundamentales para la seguridad y soberanía. Más allá de los vaivenes en los avances en computación cuántica, la rama más mediática de la ciencia que estudia el comportamiento y las propiedades de la materia y la energía a escalas microscópicas, las tecnologías basadas en esta física son una realidad y, según advierte la Comisión Europea, serán fundamentales para la seguridad económica y la soberanía tecnológica de la UE en las..