La República Islámica lleva 47 años construyendo su identidad sobre una negación: la del Irán que existía antes de 1979. Un país convertido en pecado, en propaganda y en amenaza. Pero cada vez que la calle se levanta y el régimen reprime, el pasado vuelve a buscar rendijas por las que regresar. Desde finales de diciembre, en medio de las masivas protestas contra el régimen de los Ayatolás brutalmente reprimidas, ha reaparecido un rostro que Teherán quiso borrar de la memoria colectiva: Reza Pahlavi, hijo del último sha, heredero sin trono. Para
En Zarzuela, mientras tanto, la gran pregunta es cómo salvar a Felipe VI del naufragio de su padre y de los que vengan. Juan Sumer. Ese es el pseudónimo favorito que Juan Carlos I ha usado una y otra vez a lo largo de su vida. Dicen las malas lenguas que fue la mismísima Bárbara Rey la que se lo inventó y que a él le hizo tanta gracia que empezó a usarlo para poder registrarse en hoteles, adquirir billetes e incluso ingresar en hospitales sin que nadie supiera quién era en realidad el alojado en el registro de entrada.
«Te comunico mi meditada decisión de trasladarme, en estos momentos, fuera de España». Con estas palabras el Rey emérito hacía saber a su hijo, Felipe VI, su decisión de partir al exilio el 3 de agosto de 2020 bajo el argumento de que quería facilitarle su labor como monarca. Un año después, Don Juan Carlos, en el radar de la justicia, aún no ha regresado a España desde Emiratos Árabes Unidos, donde reside.
El Gobierno español asume el coste de su protección. Su jefe de seguridad, el guardia civil Vicente García-Mochales, le acompaña desde el primer día. Lleva dos décadas junto a él. El círculo de seguridad del monarca también está integrado por escoltas seleccionados y pagados por el Ministerio del Interior, así como por un equipo de agentes del CNI. Completan su dispositivo de protección efectivos del servicio de inteligencia de Abu Dabi, la policía nacional del país y la seguridad privada de la isla de Nurai
A la impunidad con la que el dictador de Guinea Ecuatorial acumula secuestros y torturas en los últimos años se suman los casos de varios españoles cuyas familias tratan de lograr justicia. Esta es la investigación de EL PAÍS de cómo el régimen de Obiang actúa contra sus opositores y las sorprendentes decisiones de un juez de la Audiencia Nacional que renuncia a investigar por terrorismo al hijo d
Los Estados Unidos de Trump han comenzado a cuestionar y redefinir la libertad académica, y el profesor de Yale, el judío estadounidense, Jason Stanley está haciendo sonar la alarma. Es autor de "Borrando la historia: cómo los fascistas reescriben el pasado para controlar el futuro". Stanley se une a Amanpour and Company para hablar sobre cómo las nuevas pautas de enseñanza están alimentando una cultura del miedo y por qué está tomando medidas drásticas como resultado.
El actor madrileño es protagonista de la serie estadounidense Snowfall, una gran producción que se puede ver desde este verano en HBO". Gracias a participar en Snowfall puedo ser independiente en mis proyectos teatrales en España". "El exilio de un actor debe ser puntual, hay que volver y tratar de cambiar las cosas".
Cientos de manifestantes se concentraron en Madrid para 'reivindicar' al candidato opositor como presidente. Los venezolanos residentes en Madrid alzaron la voz este martes en una concentración frente al Congreso para "reivindicar" a Edmundo González Urrutia como presidente electo de Venezuela. Lo hicieron mientras dentro se debatía la proposición no de ley del PP para que la Cámara inste al Gobierno a que lleve cabo dicho reconocimiento.
Arrecian las críticas por el encuentro mantenido en la residencia del embajador español en Caracas, en el que el líder opositor Edmundo González fue forzado a firmar un documento para ser desterrado y en el que estuvieron presentes los hermanos Rodríguez, un colaborador del candidato democrático y el propio representante español, Ramón Santos. Un alto funcionario del Gobierno brasileño declaró al Financial Times que los hermanos Rodríguez visitaron la residencia para presionar a González, algo que "nunca debió permitirse". "Maduro empujó