13 de diciembre de 1979. Nueve de la noche. La oscuridad se cierne sobre la Ronda de Valencia, en Madrid. Los manifestantes se agolpan en torno a la glorieta de Embajadores, desde la que los líderes políticos y sindicales que encabezan la comitiva se disponen a pronunciar sus discursos. Se distinguen algunas caras conocidas. Santiago Carrillo, secretario general del PCE, o Ramón Tamames, diputado de las Cortes por la misma formación, acuden a la cita. Un sonido estridente irrumpe entre el tumulto de asistentes. Hasta quince disparos. Grupos...