Y, entre todas sus frases, seguro que te acuerdas de aquella mítica del anuncio de coches en la que decía: "Vacía tu mente, sé amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza, se convierte en la taza. Si pones agua en una botella, se convierte en la botella. Si la pones en una tetera, se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede aplastar. Sé como el agua, amigo mío".
En tiempos donde el estrés y la autoexigencia parecen ganar la pulseada, una frase de Séneca vuelve a cobrar fuerza: “Cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo”. El mensaje, que atraviesa siglos, invita a mirar hacia adentro y a cambiar la forma en la que nos relacionamos con los demás.
La filosofía en la Antigua Grecia fue muy variada. A menudo, centramos nuestra atención en los grandes maestros (Sócrates, Platón y Aristóteles), pero hubo multitud de escuelas y propuestas posteriores a ellos. En este artículo revisamos tres escuelas filosóficas con un carácter fundamentalmente práctico: el epicureísmo, el estoicismo y el cinismo.
No se puede ser feliz sabiendo que existen Auschwitz y las películas de Zack Snyder. Y que todo eso se repite fractalmente en infinitas esferas a través del espacio y el tiempo. Vivimos en el peor de los mundos. Casi todo está mal. Por lo tanto, la idea estoica de que la felicidad es un estado mental también está mal porque significa que borramos Auschwitz de nuestra memoria, o peor que convivimos felizmente con esa memoria. La búsqueda de la felicidad como una constante en la vida por medio de la introspección, la filosofía, la mística o un negocio multinivel es patológica, crea autistas…
¿Cómo es posible que este mensaje, diseñado para resignar a los esclavos y emperadores por igual, haya sido transformado en una herramienta de autoayuda? Fácil. Se ha pasado por la trituradora de la positividad tóxica
En un momento histórico marcado por la incertidumbre, el profesor, filósofo y divulgador Víctor Ballesteros rescata el pensamiento de los clásicos para ayudarnos a entender mejor el mundo y a nosotros mismos. Víctor Ballesteros Sánchez-Molina, profesor de filosofía y autor de La vida pensada, nos recuerda que pensar bien es el primer paso para vivir mejor. Con un lenguaje claro y cercano, repasa en esta entrevista las enseñanzas más vigentes de los grandes pensadores y desmonta algunos de los mitos actuales en torno al estoicismo.