un domingo por la tarde, hicimos una barbacoa familiar e invitamos a nuestro vecino de al lado, un ex militar de unos 60 años. Siempre estaba en plena forma, y aquel día no fue una excepción. Tengo que admitir que no pude evitar sentir un poco de envidia al verle disfrutar de una Budweiser, luciendo su cuerpo delgado y musculoso para su edad, rebosante de energía y encantando a las damas. Incluso participaba en la diversión y los juegos con los niños, siguiéndoles el ritmo como si nada. ¿Cómo conseguía mantenerse en tan buena forma a pesar...