El otoño pasado, al inicio de una reunión en el campus de Abu Dabi de la Universidad de Nueva York, un profesor de filosofía, con los brazos cruzados, me dijo que había intentado una de las estrategias que mi oficina había sugerido —hablar con sus alumnos sobre las formas en que la IA podría interferir en su aprendizaje— y que no había funcionado. Sus alumnos lo habían escuchado con amabilidad, y, de todos modos, varios de ellos habían usado la IA para escribir sus trabajos. En particular, quería que supiera que “incluso los alumnos buenos”...
China ordenó el lunes al gigante tecnológico estadounidense Meta que rescinda su adquisición, por valor de más de 2.000 millones de dólares, de la empresa emergente de inteligencia artificial Manus, en un momento en que Pekín intensifica el escrutinio de las inversiones estadounidenses en compañías nacionales que desarrollan tecnologías de vanguardia.