una enfermera ha sido expedientada en el Hospital Clínico Regional de la localidad rusa de Tula, a 160 kilómetros al sur de Moscú, por ir a trabajar ataviada con una EPI bajo la que sólo vestía ropa interior. La mujer trabajaba en la zona de pacientes con covid-19.
Hace veinticinco años vio la luz la primera legislación a nivel europeo que regulaba los aspectos relativos a los equipos de protección individual (EPI). El propósito era establecer un marco normativo común al conjunto de los Estados miembros de la, todavía, Comunidad Económica Europea y así avanzar en el establecimiento del mercado interior libre de fronteras.