Debido a la falta de sustancias mortales, autoridades de ese estado proponen a los abogados y familiares de los reclusos que consigan ellos mismos los químicos necesarios para el cocktail mortífero. Sin embargo, la medida contradice las leyes federales.
Durante décadas, los científicos han estado tratando de establecer cuál es ese componente que constituye una parte significativa del centro de nuestro planeta, junto con el hierro y el níquel. Recreando las altas temperaturas y presiones encontradas en el núcleo terrestre, unos científicos japoneses han concluido que el candidato más probable es el silicio. "Creemos que el silicio es un elemento importante. Alrededor del 5% del peso (del núcleo interno) podría ser silicio disuelto en las aleaciones de hierro y níquel", dijo Eiji Ohtani.
En este documental titulado "The Lazar Tape and Excerpts from the Government Bible" el propio Lazar cuenta la física que hay detrás de los viajes espaciales tal y como los realizan los extraterrestres (los grises, en concreto), sobre cuyos platillos volantes los científicos estadounidenses han podido realizar ingeniería inversa en programas secretos. Se trata de amplificar ondas gravitacionales para poder viajar a velocidades superiores a las de la luz (en realidad la nave no se mueve más rápido que la velocidad de la luz, a efectos prácticos cambia de lugar, se desplaza, pero sin…
Se le conoce como la muerte acechante. Es un depredador de hasta 10 centímetros capaz de sacudir su cola a velocidades cercanas a las 51 pulgadas por segundo. Un nuevo estudio muestra con todo lujo de detalles cómo los escorpiones amarillos palestinos usan su mejor arma.
Un equipo internacional liderado por el premio Nobel Andrew Fire y donde participa el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politècnica de València (UPV), ha descubierto una nueva entidad biológica en las bacterias que habitan en nuestra boca e intestinos. Este organismo, al que han llamado Obelisco por su forma, es un nuevo agente infeccioso cuyo genoma es más simple que el de los virus, y cuya función y efectos sobre nuestra salud son aún desconocidos.