El debate de si es mejor el doblaje o la versión original subtitulada es una de esas discusiones que la única forma civilizada de resolverlas es a hostia limpia. Inspirada por Mussolini, la ley al respecto que se promulgó en nuestro país en 1941 establecía que «queda prohibida la proyección cinematográfica en otro idioma que no sea el español (…) …
Juan Antonio Bernal es uno de los actores de doblaje que más está sufriendo este tipo de agravio. Fue a través de un vídeo de TikTok cuando este barcelonés descubrió que numerosos usuarios estaban utilizando la inteligencia artificial para clonar su voz. Bernal revela la enorme impotencia que sintió al ver cómo la gente estaba utilizando su voz sin ningún tipo de autorización: "Yo no daba crédito. Eran muchos los vídeos que corrían con mi voz y realmente me indignó.
La difusión global de los productos audiovisuales necesita apoyarse en la traducción. La subtitulación y el doblaje –con variantes en ambos casos– son las dos opciones genéricas de la traducción audiovisual, pero resultan notoriamente distintas. El doblaje sustituye el idioma hablado original por otro. En cambio, la versión original subtitulada favorece el contacto con idiomas extranjeros y refuerza su aprendizaje.
Ayer, un profesor español colgaba en Twitter una captura de pantalla de una serie (concretamente, el biopic sobre el músico Luis Miguel) indicando que lo hacía como ejemplo de por qué les dice a sus alumnos de Primaria que recurran a un diccionario y no a un traductor automático. "I'm sorry, this is my weapon". Es decir, "Lo siento, esta es mi arma".El problema es que la frase en cuestión en el español original es "Lo siento mucho, 'mi arma'", lo cual cambia enormemente el significado de la conversación
Imagina que vas alegremente a sacar dinero de un cajero automático. Metes tu tarjeta alegremente, tecleas tu PIN alegremente e introduces la cantidad a extraer del cajero. Puede que todo vaya bien y que tras terminar la operación te lleves tu tarjeta y tu dinero sin más. O puede que un ciberdelincuente te haya robado los datos. Alegremente, claro.
El avión aceleró normalmente y el comandante activó el piloto automático. Dos o tres segundos después, el avión entró en barrena, y el Indicador de Velocidad Vertical se puso a entre 1.200 y 1.500 pies por minuto. Dije 'Descendemos', justo antes de que el Sistema General de Alarma del Piloto empezara: '¡Mantener altitud, mantener altitud!'. El capitán desconectó inmediatamente el piloto automático y el avión empezó a remontar».
Las computadoras digitales han transformado el trabajo en casi todos los sectores de la economía en las últimas décadas (1). Estamos ahora en el comienzo de una transformación aún mayor y más rápida debido a los recientes avances en el aprendizaje automático (ML), que es capaz de acelerar el ritmo de la automatización en sí.
Se nos ha ido uno de los actores de doblaje más legendarios de España. Javier Franquelo, voz en español de varios personajes míticos del cine y la televisión, ha muerto a los 91 años de edad, dejando atrás un legado que hace imposible que su voz se apague para siempre.
Vuelco en mi blog las más celebradas paridas del cómico norteamericano Andrew Dice Clay en el papel de Ford Fairlane. Al mismo tiempo hacemos sentido homenaje del doblaje del guión al castellano por Pablo Carbonell, una auténtica obra maestra de su género, ahí queda eso.
El investigador de Google Moritz Hardt y sus colegas han desarrollado una forma de verificar si los algoritmos de aprendizaje toman decisiones basándose en principios sesgados como el género o la raza. Durante un tiempo ha habido preocupación por la posibilidad de que los algoritmos de AA inyecten deliberada o accidentalmente sesgo en aplicaciones de publicidad, crédito, empleo, educación y justicia.
El constante desarrollo del machine-learning se ha topado con un muro gigantesco: una paradoja lógica descubierta por el matemático Kurt Godel el siglo pasado. Pero eventualmente será resuelta, ¿cierto? No mientras se sigan usando los axiomas (afirmaciones que se consideran verdaderas) sobre los cuales se basa todo el lenguaje matemático estándar.
Hace treinta años, un Boeing 747 de carga entró en picado sin que los pilotos se dieran cuenta. La aeronave perdió 10.000 pies de altitud y alcanzó velocidades de al menos Mach 0,98, coqueteando con la velocidad del sonido y recibiendo daños estructurales. Esto es lo que sucedió en Canadá aquel día. El 12 de diciembre de 1991, un Boeing 747-100 con matrícula N475EV partió del Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York hacia Tokio, Japón. El avión estaba operado por Evergreen International Airlines y transportaba carga bajo contrato