En una de las regiones más áridas del planeta, un experimento de conservación desafió todas las predicciones. Tras reintroducir una especie extinta en estado salvaje, científicos comenzaron a detectar agujeros en la arena, vegetación espontánea y cambios ecológicos visibles incluso desde satélites.
Una nueva investigación plantea que el desierto del Sahara era un exuberante paisaje verde hace unos 10.000 años, y que los humanos pueden haber desempeñado un papel activo en su desertificación; dando como resultado las condiciones áridas en las que se encuentra actualmente.
El último inventario forestal de Transición Ecológica revela un aumento de los árboles por encima de los 330 millones de ejemplares. Los expertos advierten de que no es incompatible con la mayor aridificación. El Ministerio de Transición Ecológica ha publicado recientemente el Cuarto Inventario Forestal Nacional, un ingente trabajo de campo dedicado a poner cifras a los bosques y montes del país. Los tres parámetros han aumentado fuertemente desde el tercer inventario, siendo los incrementos de en torno al 46%, 73% y 40%, según refleja el infor