Esta rueda reinventada por investigadores de la universidad de Carnegie Mellon se llama RWT (Reconfigurable Wheel Track) y tiene la capacidad de cambiar de forma mientras circula. Puede funcionar como una rueda convencional —para moverse sobre terreno más o menos llano— o puede convertirse en un tractor oruga para proporcionar al vehículo más tracción en superficies irregulares y deslizantes.
Si pensamos en escenarios físicos idealizados, nos puede venir a la mente el "vacío sin fricción" o "ignorar la resistencia del aire", pero otra aproximación mecánica aún más omnipresente es la llamada "aproximación del cuerpo rígido", en la que se dice que los objetos sólidos son formas geométricas perfectas que no se deforman en absoluto cuando se aplica una fuerza. Para la mecánica clásica y la ingeniería mecánica es una aproximación fantástica, pero como todas las aproximaciones, al final se rompe.
En una entrevista con el medio The Debrief, Martie y sus colegas afirman que no sólo el ‘warp drive’ es factible, sino que tenemos un camino para llegar al hito clave en esta nueva carrera espacial: la primera demostración exitosa del movimiento de deformación, probablemente un prototipo de laboratorio, que será considerado el "momento Sputnik" y desencadenará una nueva carrera espacial que hará que la actual parezca una carrera de chapas.