Javier Ruiz, entre lo de Villarejo y lo del senado y la asociación de periodistas cuestionando la objetividad de su Mañaneros 360 lleva un par de semanas con mucho lío. Yo, a modo de consejo, le diría que se escuche a él mismo antes de fichar por Televisión Española (ahora su programa lo produce una productora privada). A lo mejor se sorprende. Yo ya he dicho por aquí que Javier Ruiz me cae como simpático. Me cae simpático, pero es de esa gente que está vendida. Profesionalmente está haciendo cosas que, desde fuera, se ven ridículas.
UTBH comenta una extracto de un programa de TVE en el que se dice que la delincuencia está bajando y que no hay un problema con la inseguridad, que es algo inventado. "Y es curioso que en estas televisiones no haya nunca nadie que sea un interlocutor de Vox, que es la tercera fuerza política, pero sí que haya interlocutores de la fuerza política decimonovena, podemos hablar ya, la de vigésimosexta fuerza política, teniendo en cuenta que tienen exactamente cero diputados. Es gente que casi casi tiene los mismos diputados que Escaños en blanco."
Desde Cristina Pardo a la periodista del corazón Pilar Vidal, Ana Rosa Quintana como ella misma y el propio Pablo Motos junto a Trancas y Barrancas. Lo mismo con Gonzalo Miró y Marta Flich, Lucía Etxebarría, Jordi Évole y… Mariano Rajoy, al que Segura ha convencido para un memorable “trolleo”.
El humorista sevillano explica a Jordi Évole su rechazo a triunfar fuera de Andalucía si el precio es neutralizar su acento o aceptar vetos políticos. Reveló que, en sus intentos por saltar a la red nacional, se topó con muros de censura infranqueables. "Me han sentado antes y me han dicho que cogiera papel y lápiz: de Juan Carlos I di lo que quieras, de Felipe VI ni nombrarlo; de Rajoy lo que quieras, de Soraya ni una palabra", confesó, confirmando que las listas negras que sospechaba eran una realidad asfixiante.
Tras mucho batallar, y con el beneplácito del Tribunal Supremo, la oposición madrileña empieza al fin a ver los resultados de una suerte de auditoría que los ‘populares’ llevaban 15 años impidiendo. En las conexiones con el controvertido espacio aparecen nombres como el del exministro de Defensa, Pedro Morenés, cercano a José María Aznar y que se llevó 1,4 millones de euros; el hijo de un embajador franquista o los Martínez del Campo Ricoy. En su caso, devolvieron 88 euros de un total de 1.800.000 a través de una compañía