La “Cruzada de los Pobres”, o "Cómo los Sarracenos nos molieron a palos"
A finales del siglo XI, Jerusalén llevaba más de cuatro siglos bajo el dominio musulmán. Pero, por el Pacto de ‘ Umar, los cristianos tenían acceso a los Santos Lugares. Todo cambió cuando los turcos selyúcidas derrotaron al Califato Fatimí del Norte de África (con el centro de poder en Egipto) y, tras reprimir sangrientamente una sublevación local en Jerusalén (1078), prohibieron las peregrinaciones. Y el Papa Urbano II, en Noviembre de 1095, proclamó la Cruzada. Bueno, sí, en la Historia que nos enseñaban en el cole solía ponerse de relieve la motivación…