(...) un “contrato de intermediación” que se firmó el 11 de octubre de 2019. Es un documento confidencial, que explica las enormes cifras que mueve la sanidad. Es un acuerdo inédito y secreto, que ambas partes se comprometieron a esconder; una de las cláusulas obliga a “evitar la publicación o revelación de cualquier información”.
Nada más lanzar su empresa, González Amador pagó a una firma creada por el directivo de Quirón Fernando Camino por patrocinar un velero; también contrató "asesoramiento" de la sociedad que acabó comprándole tras el pelotazo de 2 millones con las mascarillas que propició el ejecutivo sanitario