El artista valenciano y la artista japonesa colaboraron desde 2006 hasta 2016, cuando fue despedida. Según relató a los jueces, vivía en una habitación al fondo del estudio donde, día tras día, trabajaba con Antonio de Felipe, ya por entonces reconocido dentro de la corriente del “pop art”. La entonces ayudante pintaba siguiendo indicaciones del artista pero “quien procedía a la ejecución personal de la pintura del cuadro, plasmando en imágenes lo planeado, era Negishi, aunque De Felipe incluía también, según el caso, de su propia mano, líne...