Nicola Sturgeon declaró que llamaría a las urnas por un segundo referendum para la independencia si Reino Unido optaba por un Brexit duro. Los analistas declaran que esto suena más a una táctica para negociar nuevas concesiones desde el gobierno central que un intento real de independencia.Sturgeon no tiene capacidad de convocar un referendum legalmente vinculante, y Theresa May (primera minstro) ha dado a entender que, al contrario que David Cameron en 2014, no iba a facilitar la convocatoria de referendum. [ENG]
Los brexiters (así se apoda a los ciudadanos de Reino Unido que votaron a favor de salirse de la Unión Europea) ya tienen una consecuencia palpable, y dolorosa, de su voto. Algunos de los productos de alimentación más populares en Reino Unido han desaparecido de la web de Tesco, una cadena de supermercados emblemática en el país. El fabricante Unilever quiere subir los precios de sus productos un 10% ante la caída de la libra, que ha encarecido sus costes.
2016 está siendo un año tan ajetreado que el Brexit, la decisión de los votantes del Reino Unido de abandonar la Unión Europea, parece un vago y difuso acontecimiento del pasado. Pero sucedió, y las consecuencias en la economía y en las vidas de los británicos se han ido amontonando poco a poco. Todo ello pese a que oficialmente el gobierno británico, ahora comandado por Theresa May, aún no ha activado el artículo 50 del Tratado de Lisboa. Lo hará en la primavera del año que viene, según lo anunciado.
El Reino Unido podría seguir aportando miles de millones de libras al presupuesto de la Unión Europea después del Brexit para mantener el acceso de la City y otros sectores a su mercado único, según los planes que debate el Gobierno, publica el Financial Times.
Un informe del Gobierno confirma que los crímenes de odio en Reino Unido subieron un 41% en julio. El referéndum liberó demonios en la forma de mentiras, traiciones y guerras fratricidas de una escala sin precedentes. Y, según un informe del ministerio del Interior publicado el pasado jueves, el clima social que generó puede haber desencadenado un grave repunte de los delitos xenófobos en el país.
Los negociadores de la Unión Europea para la salida del Reino Unido pretenden que los funcionarios británicos y de la UE trabajen en francés en lugar del inglés durante las conversaciones, según ha declarado a Reuters un funcionario de la UE cercano al equipo de negociación.
Un mes antes de la votación del referéndum británico, la primera ministra británica, entonces ministra de Interior, creía que el Brexit ahuyentaría a las empresas del país. Así lo advirtió Theresa May en una conversación privada durante una audiencia secreta con banqueros e inversores en Goldman Sachs.
El discurso dominante nos habla de la irracionalidad de los británicos, tras el Brexit, el cielo caerá sobre sus cabezas a causa de su xenofobia. Detrás de esta fachada se oculta el vacío, no hay plan, se desea el sufrimiento del Reino Unido para apuntalar un proyecto que ya ha muerto, aunque todavía no seamos conscientes de ello. El Brexit plantea numerosas incertidumbres, pero algunas certezas, es el comienzo del fin de un proyecto estúpido y desastroso llamado Unión Europea.
Su presidente, Gerry Adams, incluyó esas palabras en el texto de un documento presentado hoy, en el que fija la hoja de ruta para acabar con la partición de la isla, que separa desde 1921 a la República de Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte.
La primera ministra británica, Theresa May, dejará claro que el Reino Unido no será un socio “parcial” de la Unión Europea una vez que salga de esta institución. De esta forma Reino Unido abandonará el mercado único europeo, insistiendo en la idea de que quieren seguir siendo “el mejor amigo”de los socios europeos. Según fragmentos de su discurso recogidos por varios medios de comunicación, y que han publicado en sus páginas web, Theresa May afirmará su rechazo a negociar un Brexit que deje a su país “mitad dentro, mitad fuera” de la UE.
Apple aumenta precios de aplicaciones y compras integradas en varios países por cambios en las divisas e impuestos, incluyendo India, Turquía y el Reino Unido. En Reino Unido, uno de los mercados más grandes, los precios subirán más de un 25% debido a los nuevos valores de intercambio de la libra tras el voto al Brexit. Una applicación vendida por $0.99 en EEUU ahora costará £0.99 en RU, contra £0.79 de antes. Eso es un incremento de alrededor del 25%. Subidas similares habrá para el resto de categorías de precio.
La ministra principal de Escocia, la nacionalista Nicola Sturgeon, afirmó este martes que el plan del gobierno británico de abandonar el mercado único europeo acerca la posibilidad de convocar un nuevo referéndum para que su región elija un "futuro distinto" al del Reino Unido. El Ejecutivo "no puede sacarnos de la Unión Europea y el mercado único sin tener en cuenta el impacto en nuestra economía, el empleo, los estándares de vida y nuestra reputación de país abierto y tolerante", afirmó Sturgeon tras el discurso en el que la primera ministra.
Lo ha dicho Simon Manley, embajador de Reino Unido en España, en el preámbulo de la conferencia 'Gran Bretaña más allá del Brexit'. "Salimos de la UE pero no salimos de Europa", ha afirmado. En 2016 vinieron cerca de 18 millones de turistas británicos a España.
Las autoridades alemanas e italianas han mostrado su apoyo a Michel Barnier, el negociador de la UE. Francia, por su parte, se ha mostrado intransigente en relación a la factura, que se calcula asciende a 60.000 millones de dólares, mientras que España se muestra más recelosa a la hora de "castigar" a Reino Unido.
Theresa May se ofreció a servir de "puente" entre Bruselas y Washington, pero la UE prefirió mirar con razón hacia otro lado. La 'premier' ha decidido construir desde Londres su personalísimo "Puente Atlántico", sin miedo a que ese acercamiento enturbie antes de tiempo las negociaciones del Brexit.
El enfrentamiento verbal entre Theresa May y la nacionalista escocesa Nicola Sturgeon sobre otro referéndum de independencia subió hoy de tono después de que la primera ministra británica dejase claro que no aceptará una nueva consulta en Escocia antes de que se acuerden los términos del "brexit".