Cada vez que un gobierno plantea poner límites al poder de las grandes plataformas digitales ocurre lo mismo: los dueños de esas plataformas gritan “censura”, “autoritarismo” y “ataque a la libertad”. No falla. Ha pasado en Francia, en Australia y ahora en España, tras el anuncio de Pedro Sánchez de endurecer la legislación contra la desinformación, la manipulación algorítmica y el acceso de menores a redes sociales, incluyendo la posible responsabilidad penal de los CEO que miren hacia otro lado mientras sus plataformas amplifican contenidos..
La Administración del Ciberespacio de China (CAC) y otros organismos gubernamentales chinos publicaron conjuntamente el 4 de enero nuevas normas para regular los algoritmos, que entrarán en vigor a partir de marzo. La normativa pide a los proveedores de algoritmos que revisen periódicamente sus productos y se aseguren de que los algoritmos no tienen características adictivas ni inducen a gastar más de la cuenta. Las nuevas normas también prohíben a los proveedores de algoritmos fomentar prácticas monopolísticas y promover noticias [...]
Mientras tanto, el director ejecutivo de una de las mayores granjas de bots estadounidenses afirma que la compañía se está preparando para las elecciones presidenciales de 2024 y espera infligir un "daño retórico" máximo.
El Gobierno ha puesto el foco sobre los algoritmos. A raíz de una propuesta de Más País, se ha pactado la creación de una Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial. Una entidad que tendrá como objetivo controlar los algoritmos de las redes sociales y supervisar su aplicación. Esta agencia será un organismo estatal con patrimonio propio y autonomía en su gestión, según concreta la enmienda acordada. Para ello se destinarán 5 millones de euros en los próximos Presupuestos Generales.
Era cuestión de tiempo. Entidades bancarias y aseguradoras ya utilizan bases de datos y algoritmos aplicados sobre ellas para determinar tus probabilidades de ganarte o no alguno de sus planes. Se usan para saber cómo se moverá un peatón en la calle o para determinar la idoneidad de un candidato en base a su currículum. Era cuestión de tiempo que estas ideas llegasen a Hollywood.
Algoritmos fundamentales como la ordenación o el hash se utilizan billones de veces al día. A medida que crece la demanda de computación, es fundamental que estos algoritmos ofrezcan el máximo rendimiento posible. Aunque en el pasado se han logrado avances notables, mejorar la eficiencia de estas rutinas ha resultado todo un reto tanto para los científicos humanos como para los enfoques computacionales. Aquí mostramos cómo la inteligencia artificial puede ir más allá del estado actual de la técnica descubriendo rutinas hasta ahora desconocidas.
Un escándalo que salpica al FBI pone de relieve las prácticas utilizadas por las grandes corporaciones de propietarios usando algoritmos para elevar los precios. Los precios del alquiler de la vivienda solo subían, ni siquiera se mantenían en épocas de poca demanda. En esencia, las empresas personalizan los precios una vez tienen los datos del usuario. De esta manera, el bien ya no está ligado tanto al coste, sino al cálculo aproximado de lo que una persona podría llegar a pagar por ello.
Son más de medio centenar de perfiles que fingen ser usuarios reales desde febrero de 2019, mismo mes en que Pedro Sánchez convocó elecciones. Replican contenido de forma automática, usan imágenes propagandísticas de Casado y reproducen textualmente los mismos mensajes. La granja "todavía no es muy peligrosa", explica la investigadora Mariluz Congosto, puesto que sus bots no reproducen bulos.
Un informe de una científica de datos despedida de Facebook confirma que los cientos de perfiles de mujeres que interactuaron con la página oficial del Ministerio de Sanidad en pleno confinamiento eran parte de una gigantesca red "de cuentas falsas de baja calidad".
Esta figura con forma de alien representa más de 24K tuits difundiendo un nuevo bulo de la ultraderecha sobre el pacto secreto de Pedro Sánchez con Pablo Iglesias para dejarle un sueldo vitalicio de 107.000 euros anuales. Las cuentas más grandes reciben retuits por miles de bots.
Al elegir a quién seguir en las redes sociales o los contenidos personalizados de determinados medios creamos burbujas de información que producen un aislamiento intelectual de los puntos de vista contrarios. Estas “cámaras de eco” refuerzan las visiones personales y, por ello, nuestra interpretación del mundo.
Un grupo de cuentas falsas impulsó la intervención de Casado este domingo en El Objetivo, compartiendo sus argumentos y retuiteando sus eslóganes. El comando fue desenmascarado por un usuario que señaló sus incongruencias y el empleo de fotos de otras personas, como la de un estudiante mexicano muerto. Esta táctica, conocida como astroturfing, se basa en camuflar la propaganda de apoyo a un candidato.
Tanto durante el preludio al golpe de estado de 2019 como durante sus diferentes fases, sus defensores se hartaron a señalar el “clamor social” que se bufaba contra Evo Morales y su legitimidad democrática. Hoy queda en evidencia que esa “indignación revelada” era artificial y automatizada. Es decir, que el torrente de tuits en apoyo […]
Un usuario de Twitter señala infinidad de perfiles falsos que tienen en común haber nacido "en la cuenca minera de Asturias en 1937" y decidir su cambio de voto del PSOE a la formación de Abascal.
El mundo de las redes sociales es de todo menos sencillo y cuando introducimos términos como el “astroturfing” ya ni os contamos. La actuación de bots en algunas de ellas es un fenómeno que no es nuevo, pero que cada vez está llegando más y más a los oídos de los usuarios. La pregunta que nos habéis hecho no tiene una respuesta fácil ni tampoco de sí o no, así que vamos a intentar explicar qué son y por qué es tan difícil