El último asteroide cargado de metales preciosos que rozó la Tierra se nos escapó. Para el siguiente ya tenemos plan
Hace un año, los astrónomos vieron cómo un asteroide entraba en la órbita de nuestro planeta y nos acompañaba durante casi dos meses. Esta "mini-luna" bautizada como 2024 PT5 fue una señal de aviso para una industria que nunca termina de despegar: la minería espacial. El paso de la roca repleta de metales raros encendió la mecha de una nueva carrera para no dejar escapar la próxima.