Un minúsculo satélite desarrollado en Elche será esencial para prevenir futuras amenazas planetarias. Mientras millones de personas mirarán hacia el cielo en 2029 para ver el paso del asteroide Apophis —una roca espacial de casi 400 metros de diámetro que rozará nuestro planeta a tan solo 32.000 kilómetros—, un pequeño CubeSat desarrollado por la empresa ilicitana Emxys será desplegado sobre el cuerpo celeste. ¿Su misión? Aterrizar en él, medir sus características geofísicas y proporcionar datos clave.