El Ejército ha podido ver ancianos, mayores, absolutamente abandonados cuando no muertos en sus camas, ha afirmado la ministra de Defensa, Margarita Robles. "El Ejército ha podido ver ancianos, mayores, absolutamente abandonados cuando no muertos en sus camas", ha apuntado Robles en declaraciones a Telecinco. En este sentido, ha asegurado que serán "absolutamente implacables y contundentes" con estas acciones. "Es un mensaje muy contundente para tener en cuenta", ha avisado.
Las quejas acumuladas en el tiempo por plazas insuficientes, plantillas precarizadas y privatización generalizada del servicio resuenan al sumarse fallecidos con COVID-19 en los centros de mayoresDATOS | La velocidad de la curva del coronavirus en cada comunidad autónoma: así crecen los casos en España
De confirmarse estos datos, un tercio de todas las muertes del Estado español correspomderían a personas mayores usuarias de las residencias públicas y privadas. Comunidades como Madrid, dan cifras contradictorias que oscilan entre 2800 y 4.500 personas fallecidas. En Extremadura el 85% de las personas fallecidas vivían en residencias de personas mayores. El 47,5% de las personas muertas en Cantabria corresponden a personas mayores de residencias.
Aunque los miles de muertos en residencias ocupan día y noche los principales telediarios, gran parte de la sociedad sigue sin conocer quién está detrás de las principales empresas que gestionan el negocio de los geriátricos en nuestro país, un sector muy lucrativo y poco conocido.
El 85% de las residencias están gestionadas o pertenecen a grupos buitres diversos siendo la Iglesia católica y sus alrededores la principal empresa del sector y todo él recibe grandes cantidades de fondos públicos que acaban en operaciones financieras diversas, pero no utilizados enteramente para mejora la calidad de vida de los residentes.