El sexo anal ha sido y sigue siendo a día de hoy un tema tabú que hace sonar todas las alarmas culturales y prejuicios de la sociedad. Pero, aunque no lo creas no siempre fue así. En la antigüedad el sexo anal se practicaba con naturalidad en muchas culturas, tanto hombres como mujeres, y tanto en relaciones heterosexuales como homosexuales.
Hay muchas formas de experimentar el placer y el orgasmo, especialmente cuando hablamos del orgasmo femenino. Esto ha quedado muy claro en una investigación que explica el orgasmo anal y otros tipos de clímax que experimentan las mujeres. La pesquisa, realizada por la terapeuta sexual Jodie Slee en conjunto con Ann Summers, la famosa tienda británica de juguetes sexuales, reveló que las féminas son capaces de sentir diferentes tipos de orgasmos, entre ellos los siguientes.
Pero no todos los hombres heterosexuales están dispuestos a probar esa nueva fuente de placer, con el convencimiento de que realizar o proponer a su pareja algún tipo de juego sexual que conlleve tocar o introducir algo por su puerta trasera podría dar a lugar algún tipo de confusión sobre su masculinidad.