La Audiencia Provincial de Madrid ha enviado a juicio a los seis policías que entraron por la fuerza en un piso, en contra de la posición de la Fiscalía y la Abogacía del Estado. La Fiscalía de Madrid atribuye un delito de allanamiento de morada a los seis agentes que derribaron la puerta con un ariete para acceder a la vivienda en la que se celebraba una fiesta.
Tras los sucesos, la joven, a través de un abogado de oficio, porque no tiene medios para pagarse un abogado, presentó una querella por allanamiento de morada en los juzgados de Móstoles contra los agentes; y estos, por su lado, una denuncia contra ella por lesiones y resistencia a la autoridad, hechos que no se atisban en el vídeo.
El agresor se coló en la vivienda de Ruzafa golpeando a la mujer, mordiéndola y quemándole varias partes del cuerpo con un mechero. La Policía Local de Valencia ha detenido a un joven de 31 años por violación y allanamiento de morada. El agresor se coló en la vivienda de una mujer de 52 años en el barrio de Ruzafa mientras esta dormía sin nadie más en el piso.
El arrestado es un joven argelino de 20 años con antecedentes policiales. Agentes de la Policía Nacional han detenido a un argelino, de 20 años, por okupar una vivienda en Palma aprovechando que su dueño se encontraba ingresado en el hospital. El acusado, al que le constan antecedentes policiales anteriores, fue arrestado por un delito de allanamiento de morada.
Según han informado a EFE fuentes cercanas al caso, a los once investigados se les acusa de delitos de allanamiento de morada y coacciones, y no se descarta que se traslade a la autoridad judicial otra acusación por un robo con fuerza cometido durante el desalojo.
El acusado de un delito de allanamiento será juzgado por un jurado popular por acceder al jardín de sus vecinos en Paterna para recuperar el balón que había encalado uno de sus hijos. Apenas permaneció en el interior del recinto de sus vecinos, el tiempo suficiente para coger el balón y marcharse de allí. El trasfondo, los denunciantes se habían quejado en varias ocasiones por molestias por ruidos provenientes del domicilio del ahora acusado.
Un juez de Badalona (Barcelona) investiga una querella contra diez mossos y policías locales de Sant Adrià de Besòs (Barcelona) acusados de detener ilegalmente a un hombre que había huido de un control, tras irrumpir sin orden judicial en su domicilio y golpear supuestamente a su hijo menor.
El individuo amenazó a los agentes con un cuchillo. Un indicativo de seguridad ciudadana de la Policía Nacional de Ibiza procedió a la detención de un hombre de 39 años ty de origen marroquí como presunto autor de un delito de allanamiento de morada, resistencia, desobediencia y amenazas.
Al PSOE no se le ha ocurrido otra cosa que proponer acelerar las expulsiones de okupas, pese a la campaña que les hicieron los voceros diciendo que eso ni era problema ni era ná. Pues al final parece que algo problemático sí que era. Propuesta cosmética de cara a la galería, que pronto tocan elecciones y hay que contentar a la plebe, pero que deja claras muchas cosas.
«Impotentes, defraudados con la justicia e indefensos». Son los sentimientos que invaden a Consuelo Lago tras ver cómo un grupo de okupas ha tomado posesión de una vivienda familiar cercana a la playa de Arealonga. La policía llegó el día de la okupación, pero no los echó. Era la casa de su suegra, que falleció en febrero del año pasado y que han heredado su marido y su cuñado.
Dos vecinos del número 18 de la calle Lagasca de Madrid han corroborado ante el juez que investiga la legalidad de una intervención policial en la que se usó un ariete para acceder a un piso que el inquilino tenía un contrato de alquiler de larga duración y que no era un piso turístico, en contra de lo que mantiene la defensa de los agentes del operativo, han informado fuentes jurídicas.
Ante los problemas que presentaba el inmueble, y sabiendo que el contrato firmado por ambas partes —al que ha tenido acceso El Salto— exige que el propietario se haga cargo de la reparaciones necesarias, Yaquelin decidió no pagar el alquiler del mes de diciembre para presionarlo a arreglar los desperfectos.