Si eres de los que en verano siente que todo le irrita más, déjame decirte que no se trata de una simple sensación pasajera. Diversos estudios han demostrado que el calor extrems puede afectar a nuestro cerebro, lo que aumenta los niveles de irritabilidad, ansiedad e incluso agresividad. Así lo explicaba recientemente la experta en neurociencia Raquel Mascaraque.